miércoles, 9 de enero de 2008

LA FAMILIA NO ES NEGOCIABLE

2.1.2008.

En Aragón Liberal


Encuentro de las familias. Plaza de Colón. Madrid

Por: Remedios Falaguera

Como afirmó Benedicto XVI en su saludo desde la plaza de San Pedro: "Vale la pena trabajar por la familia y el matrimonio porque vale la pena trabajar por el hombre".


El encuentro de las familias no fue la demostración de fuerza de   los sectores más conservadores de la Iglesia llamados por algunos los "teocons", ni fue un mitin electoral encubierto para atacar la política del gobierno, como afirman algunos medios de comunicación. La reunión de un millón de personas este domingo en la Plaza de Colón responde únicamente al derecho que tienen –también- los católicos de hacerse oír en la vida publica, defendiendo con valentía y coraje la autentica e intocable realidad de la Familia, con mayúscula.


 


Es más, las palabras de Benedicto XVI , los cardenales y los representantes de diversos grupos de la Iglesia no responden a la necesidad que tienen de que se les oiga más allá de sus púlpitos, sino a la evidencia de que su testimonio , nos guste o no, es la única solución válida ante los problemas y los nuevos retos que tiene planteada nuestra sociedad actual.


 


Ninguno de los oradores pidió imposibles. Únicamente nos recordaron que defender la vida humana desde su concepción hasta la muerte natural, defender la familia fundada en el matrimonio entre un hombre y una mujer y defender la libertad en la educación de los hijos son valores intocables, a pesar de que algunos se empeñan en adulterarlos. Como afirmó Benedicto XVI en su saludo desde la plaza de San Pedro: "Vale la pena trabajar por la familia y el matrimonio porque vale la pena trabajar por el hombre".


Una Familia, con mayúscula, que es el "ámbito natural  donde se viven los amores humanos más verdaderos, buenos y bellos".


Una Familia  en donde cada uno de nosotros "habríamos elegido para nacer y madurar",   puesto que es "exclusiva, extraordinaria e inaccesible".


Una Familia normal y corriente donde "lo valemos todo desnudos de todo", simplemente por Amor.  


 


Estoy convencida, y el millón de personas que se congregaron en Madrid lo demuestra, que las familias no están dispuestas a aceptar gato por liebre. Es más, la Familia, con mayúscula, es una propuesta valida para todos aquellos hombres con un poco de sentido común, puesto que TODOS sabemos que es "lo mejor que tenemos".