Por: Emiliano Quílez
Nairobi. En enero de 2003, inmediatamente después de haber ganado las elecciones, el nuevo gobierno del presidente keniano Mwai Kibaki cumplió una ambiciosa promesa electoral: ofrecer a todos los niños ocho años de educación básica gratuita...
Kenia: todos los niños a la escuela Tan pronto como se anunció la educación primaria gratuita, la matriculación pasó de la noche a la mañana de 5,8 millones a más de 7 millones de alumnos. Las escuelas primarias públicas, que habían sido avisadas con escasa antelación, se vieron inundadas de preocupados padres que traían a sus hijos pequeños y de otros niños mayores que ahora veían su posibilidad de estudiar o de completar la educación primaria tras haberla abandonado. Hay que tener en cuenta que el 42% de la población de Kenia tiene menos de 14 años. Numerosos niños habían sido dados de baja en estas escuelas, que, por ser privadas y carecer de subvenciones públicas cobran unos pequeños honorarios. Ahora los padres están volviendo a ellas porque, al menos, están seguros de que sus hijos van a estar en clases más reducidas, de que los ejercicios serán corregidos, y de que pueden permitirse pagar esos honorarios. Emiliano Quílez
Sr. Director:
Nairobi. En enero de 2003, inmediatamente después de haber ganado las elecciones, el nuevo gobierno del presidente keniano Mwai Kibaki cumplió una ambiciosa promesa electoral: ofrecer a todos los niños ocho años de educación básica gratuita. El objetivo se lograría en 2015.
Una vez que los padres pobres y semianallfabetos vieron que sus hijos estaban hacinados en las escuelas públicas, y que sus tareas no eran calificadas con regularidad, y que la educación "gratuita" también incluía pagos por libros y nuevos edificios, algunos empezaron a trasladar a sus hijos a escuelas privadas de los barrios bajos.